El campo y la ciudad

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El campo y la ciudad, ¿dos mundos enfrentados?

Es el título de la próxima publicación del colectivo “Cul de Sac” en Ediciones El Salmón

La experiencia de la naturaleza es hoy en día inseparable de la de su destrucción. El amor por el campo y los campesinos ya no significa participar de la fiesta cósmica, sino asistir como espectador a la agonía de uno y otros. Todo lo más, se puede aspirar en silencio el olor de la flor que va a marchitarse. Un fulgor supremo puede iluminar el cielo, y bosques de púrpura enaltecer la catástrofe; llega la noche. La naturaleza ha dejado de ser invencible, el campesino ya no es eterno. Ante la naturaleza ya no hay alegría en la que no vibre hoy una nota de angustia contenida o reprimida. Hemos dejado de ser pastores para convertirnos en su contrario: actores que interpretan un papel. Si queremos recuperar la naturaleza, primero tenemos que hacernos cargo de que la hemos perdido.

Bernard Charbonneau. El jardín de Babilonia, traducción de Emilio Ayllón

Esta es la presentación del libro:

Cul de Sac #5: El campo y la ciudad, ¿dos mundos enfrentados?

Las nociones de «campo» y «ciudad» han atraído sobre sí desde tiempos inmemoriales numerosos tópicos y lugares comunes, tanto negativos como positivos, a través de los cuales han venido a considerarse realidades contrapuestas y, en gran medida, antagónicas. El campo encarnaba un estilo de vida sencillo, natural e inocente; pero también se le vinculaba como un lugar de atraso, incultura y brutalidad. La ciudad, por su parte, representaba el centro de progreso por excelencia, el lugar en que se desarrollaba la vida del espíritu y en el que se congregaban escritores, eruditos y artistas;en George_Inness_Lakawanna valleycambio, simbolizaba a su vez la degradación de la moral y de las costumbres, un foco de vicios y ambiciones. Tal y como señalara Raymond Williams este contraste entre el campo y la ciudad como dos estilos de vida totalmente distintos se remonta a la época clásica, pero en gran medida ha sobrevivido hasta nuestros días, una época en la que la mitad de la población del planeta vive ya en entornos urbanos mientras que, en el Occidente desarrollado e industrializado, el mundo campesino ha desaparecido por completo.
En este número de Cul de Sac hemos querido acercarnos a esos clichés sobre el campo y la ciudad y tratar de vislumbrar, entre los ideales que han simbolizado, las realidades que han escondido a lo largo de los siglos. De ese modo podremos comprender el papel que juegan en nuestro mundo turbocapitalista y modernizado del siglo XXI.

Editorial

I. ¿El campus versus la ciudad?

II. La naturaleza y la máquina

III. De las chozas a las metrópolis

IV. Mundos campesinos

V. ¿Fin del campo, fin de las ciudades?

 Artículos

  1. El sentimiento de la naturaleza, producto de la industria, Bernard Charbonneau
  2. La máquina en el jardínLeo Marx
  3. La generación del 98 ante la erosiónJosé Ardillo
  4. En defensa de la ciudadLewis Mumford
  5. Moscú, 1929Curzio Malaparte
  6. Pequeña guía para ciudades sin pasadoAlbert Camus
  7. Roma, ¡qué hermosa fuiste un día!Pier Paolo Pasolini
  8. La destrucción de la ciudadJuanma Agulles
  9. Epístola de Baltasar del Alcázar a Cetina
  10. Habitar el campo hoy, Alfonso Martínez
  11. La cuestión Surcos, Salvador Cobo
  12. Pequeños mundos campesinosMarc Badal

Reseñas

El imposible «retorno a la naturaleza». Acerca de Buenos días, Sísifo, de José Ardillo. Adrián Almazán

Los últimos campesinos. Acerca de Palabras mayores, un viaje por la memoria rural, de Emilio Gancedo. Peri Martínez