Con la música a esta parte

captura-de-pantalla-2016-09-19-a-las-13-25-07

Todos los viernes por la tarde, desde el 14 de octubre hasta el 19 de mayo del año próximo, las personas interesadas en hacerlo podrán participar en esta iniciativa que pretende acercarnos a la cultura tradicional, como conjunto de prácticas y saberes de los que a lo largo del tiempo se han dotado las comunidades humanas para reproducirse en el tiempo. Dado que esta actividad se desarrollará en Burgos, será la cultura tradicional castellana la que configure el núcleo central de su programa.

La tradición no debe ser entendida como una cosa del pasado hacia la que volvemos nuestra mirada con curiosidad, como quien visita un museo, ni como un conjunto de prácticas y saberes para trasladar y reproducir sin más en nuestros presentes… Las tradiciones tampoco son costumbres congeladas en el tiempo sino que se crean y se transforman adaptándose siempre a las necesidades de las comunidades humanas. Debemos hacer que las tradiciones culturales y musicales sean algo vivo que permita de nuevo que las comunidades humanas actuales se enraicen en el pasado para proyectarse hacia el futuro de una forma crítica.

Se trata de crear en colectivo una mentalidad crítica y sensible; borrar estereotipos sobre una cultura que ahonda sus raíces en el territorio y sus gentes; y colaborar en el desarrollo de unas formas de vida en ruptura con la actual dominación mercantilista de la existencia. Es decir, no se trata tanto de enseñar a tocar mejor o peor la pandereta, ni de ofrecer un curso de musicoterapia al uso, sino de pensar en común de dónde venimos, quiénes somos y por qué somos como somos. En una expresión, darnos con la tradición un impulso emancipador.

captura-de-pantalla-2016-09-19-a-las-13-24-46

Más información en: Lecturas de Zamarraco

La Jornada de Presentación en Radio Onda Expansiva

Resistir a la gestión y a la informatización de nuestras vidas

Écran total

Resistir a la gestión y a la informatización de nuestras vidas

Desde el año 2011, cierto número de ganaderos de ovejas y cabras desobedecen la directiva europea que les obliga a colocar chips electrónicos en la oreja de sus animales. Rehusan gestionar sus rebaños por ordenador para adaptarse a las necesidades de la producción industrial, así como a la trazabilidad. Se organizan entre vecinos y amigos para responder colectivamente a los controles que ejerce la administración sobre su trabajo, así como para hacer frente a las sanciones económicas de las que son objeto.

Entre el 2011 y el 2013, asistentes sociales han boicoteado la declaración anual de estadísticas que sirve tanto para evaluar su trabajo como para recolectar datos confidenciales sobre los “usuarios”. Ellas afirman la inutilidad de la informática en las relaciones de ayuda. Denuncian uno de los objetivos de la administración y de sus gestores: el de introducir la obligación de obtener resultados en su oficio. Rechazan que a cada situación singular deban responder con acciones normalizadas y en un tiempo limitado.

En los años 2000, directores de escuela y padres de alumnos se opusieron a la recogida de datos personales de todos los niños escolarizados por medio del programa informático “Base de alumnos”. A finales de 2015, trabajadores de la educación nacional denunciaron públicamente la informatización de la escuela por medio de el “Llamamiento de Beauchastel”. Rehusan convertir su sistema de enseñanza en una pedagogía asistida por ordenador, destinada a tener ocupada a la juventud mientras espera su entrada en el mercado de trabajo.

En 2013 nació una red, bautizada como “Écran total” (Pantalla total), para aglutinar este tipo de resistencias. Reunió a personas de toda Francia que trabajan en la cría de ganado, en la educación, en el trabajo social, la medicina, la panadería, la horticultura, la carpintería, los oficios relacionados con los libros… Pero también personas en paro, en la RSA (Renta de Solidaridad Activa), o sin actividad. Al comparar nuestra situación hemos reconocido que opera siempre una misma lógica: la informática y la gestión destruyen nuestros oficios y degradan nuestras relaciones sociales. Nos oponemos por completo, y llamamos a todas las personas que viven la misma situación a unirse a “Écran total”.

Criticamos la influencia creciente de las lógicas de gestión. Tanto si se presentan como innovación técnica, organización científica del trabajo o gestión, estas formas de poder atacan nuestra dignidad y nos enfrentan entre nosotros. Vemos cómo desaparecen los márgenes de libertad que nos permiten escapar a los imperativos de la rentabilidad. Según el discurso dominante, se trata de un progreso. Pero para los humanos, que somos todavía, lejos de poner fin a los trabajos penosos, este proceso es el progreso de nuestra desposesión.

¿Que nos hace la informática? Trata de optimizar el tiempo productivo y pretende simplificarnos la vida, pero en realidad, roba tiempo y atención al trabajo vivo aumentando las tareas administrativas. Nos obliga a tomar datos. Produce con ellos estadísticas y algoritmos para trocear, estandarizar y controlar el trabajo. Se trata del taylorismo asistido por ordenador. Los saberes son confiscados, los oficios se convierten en la aplicación mecánica de los protocolos instalados en los programas informáticos por expertos. Todo lo que no es nombrable ni cuantificable desaparece: cada vez hay menos lugar para la sensibilidad, la singularidad, el contacto directo, que sin embargo son esenciales para la educación, el cuidado, la agricultura, el artesanado… Debido a la medición constante de los rendimientos, acabamos encerrados en una alternativa infernal: sufrir la presión o ser expulsados. Muy frecuentemente, ocurrirán las dos cosas. Mientras que las fábricas se cierran, hasta las actividades más alejadas son conquistadas por el absurdo y la violencia del modelo industrial.

Más allá del trabajo, es toda nuestra vida íntima y común la que está siendo afectada: pierde todo lo que tiene de incalculable. En la administración, los servicios públicos, los transportes, en tanto que extranjeros, alumnos, pacientes, clientes, nos vemos reducidos a flujos, identificados, vigilados, contabilizados. Las máquinas se convierten en nuestros únicos interlocutores. Los dispositivos electrónicos integrados en todas las cosas ocultan las relaciones de poder bajo la apariencia de objetividad. El entusiasmo por las pantallas moldea un mundo en el que todo se aplana, se acelera y se dispersa. La saturación de información obstaculiza el pensamiento y los medios de comunicación nos quitan la palabra. Poner en valor los saberes autónomos y el tiempo de su elaboración se ha convertido en una lucha cotidiana. La pretendida desmaterialización consagra de hecho la sobreexplotación de los recursos: componentes metálicos y plásticos de los ordenadores, centros de datos sobrecalentados, cableados gigantescos… Todo está fabricado por los forzados del mundo industrial y desechado en los vertederos que se multiplican en el Sur del planeta.

“Écran total” se ha reunido en varias ocasiones, durante fines de semana, tanto en la ciudad como en el campo. Varios encuentros en el curso de los cuales hemos compartido testimonios sobre la degradación de nuestros oficios y sobre situaciones de conflicto en el trabajo o frente a la administración. Algunos intentan preservar el sentido en el ejercicio de un oficio que cada vez reconocen menos. Otros no quieren luchar sobre el terreno de su actividad profesional, renuncian y se comprometen por medio de caminos alternativos. El paro puede también ser un medio para reflexionar y actuar fuera de la producción y del trabajo asalariado. Ponemos en palabras estos conflictos y estos recorridos para salir del aislamiento y de la impotencia en los que los gestores nos quieren encerrar. Partiendo del análisis de lo que vivimos, construimos una palabra política común y nos imaginamos nuevas formas de lucha y otras formas de trabajar.

Ponemos en el centro de nuestra reivindicación un problema que nunca ha sido tratado colectivamente, el del papel y del contenido del trabajo. Nos parece importante por ejemplo poder juzgar el carácter inútil, más bien perjudicial, de ciertos oficios y de la miseria humana que provocan. Constatamos que los sindicatos han renunciado a hacerlo. Estos se limitan normalmente a la defensa corporativista del empleo, a luchar por defender el estatus y las condiciones de trabajo, sin cuestionarse el sentido de la producción y de las actividades por las que son pagados los trabajadores. Se convierten así en colaboradores de la organización social que está en el origen de los males que ellos combaten.

En el marco de la lucha contra la identificación electrónica del ganado, algunas granjas sancionadas con varios miles de euros se han beneficiado de la solidaridad de cientos de personas. Estas han organizado también conciertos de apoyo o debates, han enviado dinero a los ganaderos sancionados, han dirigido cartas de protesta a las administraciones y se han ocupado de recibir a numerosos de los controladores de las granjas. Quienes rechazan la identificación electrónica se encuentran así en situación de poder mantener su posición.

Queremos continuar manteniéndonos en nuestras luchas, afirmando criterios comunes y coordinando nuestras acciones públicas: desobedecer de manera concertada, hacer frente colectivamente a las sanciones, poner en marcha un apoyo material y humano entre los oficios y las regiones.

Además, queremos recuperar la autonomía, redefinir nuestras necesidades, reapropiarnos de los saberes. En resumen: decidir la forma y el sentido de nuestras actividades y de nuestra vida.

Son estos fines y estas prácticas los que os invitamos a compartir y a profundizar en el seno de “Écran total”.

Para contactar con nosotros, escribir a: Faut Pas Pucer, Le Batz 81140, St-Michel-de-Vax (Francia)                                                                                                     o en: ecrantotal@riseup.net

Más información:

https://sniadecki.wordpress.com/2016/09/13/plate-forme-ecran-total/

https://sniadecki.files.wordpress.com/2016/09/ecran_total.pdf

http://cqfd-journal.org/Ecran-Total-2-le-retour

Contra la enajenación de la vida

cuadernosdenegacion10tapa

Ya está disponible el número 10 de cuadernos de NEGACIÓN.

Este número indaga en los orígenes del capitalismo y ataca algunos mitos al respecto. Continúa con la crítica del dinero, del Capital como sujeto y fin último de la producción y reproducción de la sociedad, del fetichismo y la enajenación como la instrumentalización del mundo y todos los que habitamos en él.
Enajenación no significa simplemente la separación de nuestros medios de vida, sino que se trata de todo un proceso histórico mediante el cual se ha llegado a que nuestra propia existencia se nos presente como ajena, en una sociedad donde el objetivo no son las personas, ni tampoco las cosas, sino la producción por la producción misma, la valorización del Capital.
Es todo un orden social que vivimos como ajeno e, inevitablemente inmersos en él, tenemos que enfrentar.

Contenido:
▪ Presentación
▪ El capitalismo
▪ «Había una vez…»

Subsunción
▪ Un mundo sin corazón
Acumulación, comercio, usura y desposesión
▪ Entrando en la lucha de clases
▪ El Capital solo quiere más capital
▪ Dinero

Dinero y valor
▪ El fetichismo de la mercancía
… y su secreto

▪ Alienación
El trabajo enajenado

El crepúsculo de las máquinas

Zerzan

John Zerzan, El crepúsculo de las máquinas, Traducción de Xavier Caixal i Baldrich, Prólogo de Carlos Taibo, Los libros de la catarata, 2016

John Zerzan es considerado tanto por sus detractores como por algunos de sus seguidores como un pensador desmesurado. No estoy de acuerdo en absoluto. Lo que es desmesurado es el mundo en el que vivimos, la civilización, la cultura globalizadora, homogeneizadora y normalizadora, y sobre todo nuestra dependencia de las tecnologías.

Es la lógica de la dominación la responsable de esta desmesura en la que vivimos. Leopold Kohr puso el dedo en la llaga cuando intuyó que el desastre de la modernidad era una cuestión de escala. Para Zerzan, la crisis de la civilización es mucho más que una cuestión de escala. La desmesura de la civilización actual es efectivamente una cuestión de escala, pero su origen no es una cuestión de escala. El origen de los males de la civilización es la civilización misma que responde a una actitud de los humanos ante la vida: la actitud de dominio. El deseo de dominio de la naturaleza y de la vida, de su control, de su sometimiento, dio lugar en el neolítico, según Zerzan, a la división del trabajo, a la especialización, al trabajo en serie, al desarrollo de la tecnología y a la esclavitud en nombre de la libertad. La división del trabajo es necesaria para el desarrollo de herramientas y de máquinas complejas. El objetivo es el dominio y el control de la naturaleza. Las consecuencias son varias: la destrucción de la naturaleza, la sustitución de las pequeñas comunidades de vida basadas en las relaciones cara a cara por complejas sociedades basadas en la ley y en relaciones mediadas por el intercambio y por la tecnología. Las máquinas son las herramientas que permitieron el industrialismo y el surgimiento del capitalismo, pero es la lógica de la dominación y la división del trabajo lo que se encuentra en su base.

Para Zerzan las máquinas y la tecnología son una consecuencia de la civilización y ésta es una consecuencia de la aplicación de la lógica del dominio. Para dominar la vida los humanos hemos desarrollado la tecnología. Buscando la libertad, los humanos hemos encontrado la esclavitud. El llamado “progreso” se basa en el desarrollo de herramientas cada vez más complejas, llegando hasta la actual red de alta tecnología que constituye un enorme sistema mundial del que nadie tiene el control y del que todos somos esclavos; un sistema que ha convertido a los grupos humanos en masas, que ha destruido la autonomía de los individuos y de los pequeños grupos que ya no son capaces ni siquiera de sobrevivir sin integrarse en dicho sistema, y que tiene como consecuencia el aislamiento de los individuos.

El dominio de la vida ha dado lugar a la consideración de la especie humana como algo separado de la misma, por encima de ella. Los humanos no formamos ya parte de la naturaleza, ni de la vida a las que creemos dominar por completo. Ya nada es real, nuestras relaciones se establecen en mundos virtuales, nos alimentamos con productos desarrollados en laboratorios y caminamos hacia la producción de todo tipo de vida en los mismos. La humanidad es un invento de los humanos. Como dijo Lyotard, y nos recuerda Zerzan en este libro, “la tecnología no es una invención de los humanos. Más bien a la inversa”.

No hay alternativa sin salir del modo de vida imperante. La única alternativa es transformar radicalmente nuestra actitud ante la vida: abandonar toda pretensión de dominio y fundirnos en la naturaleza y en la vida en pequeñas comunidades enraizadas en la tierra que sabrá sustentarnos como lo hace con todos los demás seres vivos.

“Exterminad a todos los salvajes”

Exterminad

Sven Lindqvist, Exterminad a todos los salvajes”, Traducción de Carlos Kristensen, Turner, 2004

“En todo el mundo existe un conocimiento reprimido profundamente que, si cobráramos conciencia, haría estallar nuestra concepción del mundo y nos obligaría a dudar de nosotros mismos.”

“Exterminad a todos los salvajes” es el imperativo con el  que Kurtz, personaje literario de El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad, expresaba lo que ya se estaba haciendo. En nombre del progreso, de la ciencia, del desarrollo, del crecimiento, los estados civilizados se embarcaron durante el siglo XIX en la inmensa tarea de exterminar salvajes y en la aún más inmensa de explicarla racionalmente, de justificarla y de olvidarla.

Sven Lindqvist hace un recorrido a través de los genocidios y del exterminio de pueblos enteros a los que la ciencia moderna clasificó como pertenecientes a razas inferiores y por lo tanto condenados a desaparecer como consecuencia de la selección natural, con la que los pueblos “civilizados” tuvieron que colaborar activamente practicando “el arte de acelerar el exterminio de un pueblo inculto”. Lindqvist no solo nos acompaña a través de numerosos ejemplos concretos del avance de la civilización entre pueblos primitivos que debían ser eliminados en nombre del progreso, sino que en su recorrido por la historia del exterminio también nos va presentando las diferentes formas de racionalización a que dio lugar el imperialismo y el colonialismo durante el siglo XIX. Biólogos, antropólogos, filósofos y toda clase de científicos se lanzaron durante el siglo XIX a conformar el cuerpo teórico y doctrinal que respaldaba y justificaba el imparable avance de la modernidad capitalista desarrollando conceptos como raza, evolución, selección natural, espacio vital… Porque, como nos recuerda Juanma Sánchez Arteaga en su libro La razón salvaje“no cabe duda de que Darwin ideó sus revolucionarias teorías inmerso en el imaginario salvaje de la burguesía imperialista decimonónica”.

El genocidio practicado en el Congo Belga de Leopoldo II en el que Conrad sitúa su novela no fue una excepción. Toda Europa actuaba con la misma premisa: “exterminad a todos los salvajes”, porque como escribía Paul Rohrbach, “tanto para los pueblos como para los individuos vale que la existencia que no crea valores no puede pretender derecho a existir”. En el mundo moderno, libre, democrático, el crecimiento de la riqueza es el objetivo y quien no crea ningún valor, debe desaparecer para permitir el progreso y el enriquecimiento de quienes desean crear valor.

Todos nosotros sabemos lo suficiente. Todos sabemos que nuestro bienestar actual está construido sobre el genocidio, sobre el exterminio, sobre la destrucción de pueblos enteros, de culturas milenarias, de sistemas de vida autosuficientes… pero, tal como nos recuerda Lindqvist al comienzo y al final de su libro, “lo que nos hace falta es el coraje para darnos cuenta de lo que sabemos y sacar conclusiones”.

El nazismo fue un heredero directo del sistema colonialista e imperialista. Tampoco fue una extraña excepción y cumplió, desde el punto de vista que nos muestra Lindqvist en este libro, la importante función de hacernos olvidar que nuestro sistema de vida actual está edificado sobre el genocidio, sobre el exterminio, sobre la destrucción, sobre el robo, sobre la explotación, sobre la esclavitud. Todos sabemos lo que pasó, aunque preferimos ignorarlo para poder seguir viviendo como vivimos: “Tampoco, como sus contemporáneos, podía Conrad estar libre de haber oído hablar del ininterrumpido genocidio que caracterizó todo su siglo. Somos nosotros los que hemos reprimido ese conocimiento. No queremos recordarlo. Deseamos que el genocidio haya empezado y haya concluido con el nazismo. Es mucho más tranquilizador que así sea”. Vivimos mucho más tranquilos si creemos que el genocidio es obra de unos locos y no el fundamento del sistema de dominio del mundo que ha permitido lo que llamamos nuestro “bienestar”.

“No es conocimiento lo que nos hace falta. La población educada ha sabido siempre, puede decirse, las atrocidades que fueron perpetradas y que se perpetran en nombre del Progreso, la Civilización, el Socialismo, la Democracia y el Mercado.

 

 

Contra toda forma de pedagogía

Como consecuencia, en todos los barrios se construyeron los llamados ‘depósitos de niños’. Se trataba de grandes edificios en los que había que entregar, y recoger, si era posible, a todos los niños de los que nadie se podía ocupar. Se prohibió severamente que los niños jugaran por las calles, en los parques o en cualquier otro lugar. Si se encontraba a algún niño en esos lugares, siempre había alguien que los llevaba al depósito de niños más cercano. Y a los padres se les castigaba con una buena multa.” (Michael Ende, Momo)

Audio de la charla de Pedro García Olivo en el contexto de las IV Jornadas de Educación Loco Matrifoco (Oviedo, 30 de abril, 2016).

Peor que la escuela, el profesor; peor que el profesor, la consciencia pedagogista y pedagogizada.

Pedagogías blancas (activas, participativas, democráticas) en tiempos de guerra. Simulacros de libertad en las aulas mientras aniquilamos la alteridad y nos apropiamos de sus riquezas.

La escuela como poder etnocida, altericida, forjador de la Subjetividad Única.

el educador de izquierdas, progresista, libertario… es la última plaga de la humanidad” (Pedro García Olivo)

Del blog de Pedro García Olivo ¿Eres la noche?

ser más pequeños para estar a la altura de las bases

Raúl Zibechi

 

Raúl Zibechi se pasó hace unos días por Gasteiz y en el Gaztetxe gasteiztarra participó en un coloquio en el que se reflexionó sobre las “razones para apostar por un horizonte comunitario popular”.

Como en tantas otras ocasiones agradecemos a Kutxiko txoko txikitxutik la información sobre esta reciente visita de Raúl Zibechi y los comentarios sobre las últimas publicaciones, con extractos de las mismas, que hacen en su blog y que reproducimos a continuación:

En KTT hemos comentado muchas veces lo nutritivos que nos parecen la mayoría de los textos de Raúl Zibechi, y cómo esos textos (basados en su conocimiento directo sobre las realidades que describe) son parte importante de nuestras “guías fundamentales” a la hora de conocer y aprender la realidad de las comunidades y movimientos populares de América Latina. Eso se viene reflejando tanto en la más de una decena de post de este blog que comentan algún texto individual o colectivo de Zibechi, como en los diversos escritos del activista-periodista-escritor uruguayo (y, lo que es más importante, luchador comprometido con las revoluciones sociales y adherente a la Sexta Declaración de Lacandona) que hemos colocado en nuestra “Liburutegi / Salita de lectura”

El compromiso de Raúl con los movimientos de las de ‘abajo a la izquierda’, aunque él sea escritor, no es mera literatura. Se adivina en sus textos, pero hemos tenido oportunidad de experimentarlo directamente en Gasteiz en diferentes ocasiones. Una de las primeras, su disposición a realizar el prólogo de la segunda edición del libro de Egin Ayllu sobre las Vecindades vitorianasSabemos también que el pasado abril estuvo en Errekaleor (sin medios ni focos ni propaganda de por medio) conociendo la realidad de esa apuesta colectiva directamente a través de la boca de sus protagonistas, realidad de Errekaleor Bizirik sobre la que ya ha dejado algún testimonio escrito.  Pero en esta ocasión, y de nuevo de forma totalmente desinteresada por su parte, aprovechando un viaje que iba a hacer por la zona, aceptó la invitación de Zaharraz Harro 2016 para acercarse al Casco Viejo gasteiztarra y, en el más que apropiado marco del Gaztetxe, aportar sus reflexiones sobre las “razones para apostar por un horizonte comunitario popular”, y compartir coloquio con una treintena de personas que, a pesar de las “cicatrices” del colosal guateke de la noche anterior, cumplieron con su compromiso de apostar por el carácter comunitario de Alde Zaharra.

Las reflexiones de ese coloquio (así como de la posterior cena que buena parte de la gente congregada tuvo ocasión de compartir con Raúl) no tenían vocación de “dimensión pública”, como sí la tienen los escritos de Zibechi, y como su prolífica pluma nos hace acumular trabajos que comentar, queremos aprovechar este post para intentar recoger algunas de sus últimos trabajos, u otros anteriores sobre los que aún no habíamos tratado en KTT. Es sólo una pequeña selección (comentada o con pequeñas pistas sobre su contenido, para que cada quién elija) de textos que esperamos sirvan tanto de reconocimiento al trabajo y compromiso de Raúl como, sobre todo, a seguir alimentando nuestra apuesta por esa comunidad vecinal popular de Alde Zaharra.

Por ejemplo, empecemos por recoger las partes más interesantes que sobre la idea de Comunidad expone en el apartado de “Entrevista temática” publicada en el libro “Dibujando fuera de los márgenes. Movimientos Sociales en América Latina. Entrevista a Raúl Zibechi” (Susana Nuin, lcrj’ La Crujía, Buenos Aires 2008)

Vayamos ahora con sus últimos libros publicados“Latiendo Resistencia. Mundos nuevos y guerras de despojo” y “Cambiar el mundo desde arriba. Los límites del progresismo”

El penúltimo de ellos es “Latiendo Resistencia. Mundos nuevos y guerras de despojo.” que cuenta ya (como muchos de los libros de Zibechi) con al menos dos ediciones una primera de la Cooperativa mexicana “El Rebozo” y otra posterior, a cargo de las gentes de Zambra / Baladre. Básicamente el contenido es igual, variando el prólogo y un par de artículos, porque el libro es una recopilación de escritos de Zibechi, más una extensa entrevista realizada a Raúl por Veredas Autónomas. Pues bien esta Entrevista a Raúl Zibechi” (que ocupa 34 páginas) es la que las gentes de El Rebozo han puesto a libre disposición en su web

Nos han gustado especialmente las últimas 10 páginas de la entrevista. Además recomendamos el capítulo titulado Violencia material, capitalismo y cambio social, que originalmente se publicó en La Jornada

El último libro de Zibechi (que sepamos) es el publicado junto con Decio Machado y titulado “Cambiar el mundo desde arriba. Los límites del progresismo” editado en marzo de 2016 por la colombiana “Ediciones desde abajo” Este texto lo hemos podido conocer gracias al propio Raúl, quien tuvo el detalle de regalarnos un ejemplar. La contraportada del libro nos acerca el análisis que emprenden los autores:

Estamos atravesando un cambio de época mucho más profundo del que insinuaron los gobierno progresistas que, en el fondo, apenas intentaron conducir la notable energía popular hacia las aguas estancas de la representación, o sea, de la política estatal. Los momentos candentes de las luchas sociales (parlamentos indígenas-populares de 2000 en Ecuador, cuarteles aymaras en el altiplano boliviano en 2000-2001, asambleas populares en Argentina en 2001-2002) fueron momentos antiestatales pero también antipartidos, dos modos organizativos que responden a la misma lógica. Respecto a estos momentos, la recomposición estatista-progresista fue un paso atrás, un retroceso. Para quienes apostamos a la emancipación colectiva, el punto de referencia debe ser siempre el grado más alto alcanzado por la lucha social y nunca aquello que es posible conseguir. Lo posible es siempre el Estado, el partido, las instituciones existentes. Pero la emancipación no se puede detener allí.

Raúl y Decio emprenden todo un tan fino como crítico y enriquecedor análisis sobre lo sucedido en América Latina y sus “gobiernos progresistas” en los últimos años, y apuntan conclusiones y advertencias sobre lo que ello ha supuesto y lo que podría suponer en otros lugares en los que en la actualidad parecen surgir fuerzas dispuestas a repetir esquemas parecidos a lo sucedido con el “progresismo populista” en América Latina… y de las consecuencias que ello ha supuesto y está suponiendo para la movimientos populares y las de abajo a la izquierda. Sin duda buena parte de sus análisis, salvando las distancias (que no son pocas, aunque son más numerosas las similitudes), pueden ser válidos para algunos de los “fenómenos” que se observan últimamente por el Mediterráneo europeo.

Estas cuestiones se tratan a través de los siguientes apartados del libro:

  • Introducción
  • Capítulo I: Los gestores /administradores. ¿Una nueva burguesía?
  • Capítulo II: Elites o nuevas clases dominantes en los procesos de cambio
  • Capítulo III: Nuevas elites bajo el progresismo
  • Capítulo IV: Fin de ciclo: desigualdad y represión para sostener los privilegios
  • Epílogo: Encrucijada del pensamiento crítico y crisis de los intelectuales

Pero como no queremos dejaros con la miel en los labios de un libro que hasta ahora sólo cuenta con edición colombiana, como en otras ocasiones nos hemos animado a recoger un pdf con una “Selección de párrafos de Cambiar el mundo desde arriba. Los límites del progresismo”, que no es un resumen del libro (solo abordamos partes de la introducción, el cuarto capítulo y el epílogo), sino un resaltar algunas cuestiones que nos han parecido especialmente interesantes, novedosas o a tener en cuenta. Esperemos que os sirva para saciar el apetito, pero para quienes aún os lo haya abierto más os recomendamos también la lectura del resumen del “Taller: Crisis del progresismo, características y alternativas” que los dos autores impartieron durante dos días el pasado abril.

 

Otros textos y “fuentes” por los que mana Zibechi

Quizá por estos lares los artículos de Zibechi más conocidos son los que se publican en Gara, a nuestro parecer no suelen ser precisamente los más interesantes. Su pluma se suele afilar más en sus colaboraciones para el mexicano La Jornada entre las que, a modo de ejemplo, recogemos una que intenta un importante ejercicio de reflexión para las gentes de abajo: saber“Cómo piensa la clase dominante” . También son múltiples sus contribuciones al semanario uruguayo Brecha , del que es editor de internacional, y del que rescatamos esta columna de opinión “La cuestión es discriminar” En ambos casos, utilizando el buscador de sus webs podéis acceder a sus numerosos artículos.

Aunque menos conocido por esta parte del planeta, otro de los espacios donde Zibechi suele aportar su conocimiento sobre las luchas populares y comunitarias es la página web del “Programa de las Américas. Un nuevo mundo de acción y comunicación para el cambio social” Ofrecemos una breve “Recopilación de experiencias de luchas comunitarias (Zibechi en Programa las Américas) , pero invitamos a completarla y seguir las nuevas que vaya publicando. Sus escritos aparecen también habitualmente en Kavilando , de donde queremos destacar el dedicado a Medellín: “Medellín. la ladera grita, resiste y construye” . Lo mismo sucede con sus textos para Contrapunto (de la que también ha sido miembro del Consejo editor) de entre los cuales creemos importante referenciar el titulado Autoprotección colectiva, dignidad y autonomía . Y seguro que mantiene más colaboraciones periódicas fijas que a nosotras se nos escapan.

Pero no son estos “lugares habituales” los únicos que alimentan y se alimentan de las contribuciones escritas de Raúl Zibechi, son innumerables sus aportaciones puntuales o discontinuas en otros medios. Por ejemplo, en la página web de JRA (Jóvenes en Resistencia Alternativa) de la que, a modo de ejemplo a resaltar, recogemos su artículo “Las revoluciones de la gente común” Entre los casos de intervenciones esporádicas encontramos, por ejemplo el texto en el que aborda una de las cuestiones sobre las que más posa su mirada en los últimos tiempos, la realidad del pueblo kurdo, que analiza en el texto Confederalismo democrático publicado originalmente en Tierra y Libertad Pero posiblemente la experiencia que más enamora a Zibechi (y a tantas de nosotras) sea la de las zapatistas, a quienes, desde el conocimiento profundo de su realidad, tantos textos y artículos ha dedicado y dedica. Valga como ejemplo éste: El arte de construir un mundo nuevo : La libertad según los zapatistasrecogido en el Centre Tricontinental (CETRI)

 Son múltiples también las entrevistas que le han realizado en medios escritos y telemáticos. Señalemos primero una que nos parece especialmente clara, valiente y contundente: Raúl Zibechi o la mirada provocadora, la mirada desde abajo realizada por “Otramérica, de sur a norte” .  Cabe reseñar también la que con el título “Raúl Zibechi: los límites del consumismo también son internos”, así como la que le realizaron en la publicación argentina ComAmbiental con motivo de la publicación de su libro “Preservar y compartir” en larga entrevista con Michael Hardt.

Igualmente numerosísimas son sus intervenciones orales en charlas, coloquios, reuniones, seminarios…incluso ya existe una Cátedra Raúl Zibechi … pero trankis, que es dentro del proyecto de Cátedra Autónoma de las compas de lavaca (cuyo objetivo es generar herramientas, información, vínculos y saberes que potencien la autonomía de las personas y sus organizaciones sociales). Desde ese marco, este pasado mayo desarrolló un seminario intensivo de tres días centrado en la temática “Ni colonial ni partriarcal: ¿es posible?”

Algo similar sucede con los videos con intervenciones de Zibechi. Utilizando cualquier buscador se puede acceder a más de un centenar de grabaciones de extensión y temáticas diversas. Desde KTT vamos a señalar sólo uno de ellos, ofrecido por Regeneración Radio que recoge la intervención de Raúl en mayo del año pasado en el Caracol Oventik de Chiapas , en el marco de l seminario “El Pensamiento Crítico Frente a la Hidra Capitalista” Con este video queremos terminar esta recopilación de referencias sobre las impagables aportaciones de Raúl Zibechi al análisis, reflexión, acción y conocimiento de los movimientos populares, comunitarios, indígenas y revolucionarios principalmente de América Latina. Pero queremos poner el broche final con el texto que transcribe los últimos minutos de esa intervención de Zibechi, pues creemos que recogen perfectamente buena parte del meollo central de su pensamiento, como, además, retratan también al compañero Raúl. Ambos el analista y el compañero forman el Raúl Zibechi que tanto nos alimenta y que tantas manos nos viene prestando. Bihotz-bihotzez mila esker Raúl!!!

 

Raul Zibechi – En el seminario “El Pensamiento Crítico Frente a la Hidra Capitalista”

(Transcripción del final de su charla que va del minuto 26:17 a 31:47)

Y para terminar, tercer punto ¿qué diría si yo estuviera arriba de una Ceiba Álamo sobre esto que acabo de decir. Si me tocara ser centinela allí en el Cono Sur donde vivo. Diría que se está viniendo un exterminio, que primero es de esta manera, suave, que detrás inmediatamente viene el genocidio duro, el armado. Pero sobre todo diría cuatro cosas y eso es en lo que me quiero concentrar. Diría:

Primero, cuidado con la vía institucional, cuidado con la vía electoral. El progresismo consiguió instalar de esta manera –y esto no es menor- una cultura política que dice que se puede cambiar el mundo sin conflictos. Más aún, que los conflictos son peligrosos. Los que encabezan los conflictos le hacen el juego a la derecha, y pueden incluso ser terroristas. (Otro dato, al pasar, ¿saben ustedes que en Ecuador, en el Ecuador de Correa, del Socialismo del Siglo XXI, hay 200 dirigentes indígenas encausados por la justicia por terrorismo y boicot? ¿Acusados por qué? Por cortar rutas, por ocupar haciendas… en un país que se dice del Socialismo del siglo XXI)

Segundo: Diría que eso que llaman democracia electoral representativa ya no existe; que es una forma de totalitarismo, es un estado de excepción permanente para los de abajo. Cito a un señor que se llama Agamben, una maravilla, un tipo que estudió los campos de concentración, y dice:

“El totalitarismo moderno puede ser definido como la instauración, a través del estado de excepción, de una guerra civil legal, que permite la eliminación física no sólo de los adversarios políticos, sino de categorías enteras de ciudadanos que por cualquier razón resultan no integrables en el sistema político” 

Y yo creo –fin de cita-, que confiar en las instituciones es peligroso, porque las instituciones, con la excusa de la seguridad y del narcotráfico nos instalan un estado de excepción, o sea de guerra permanente. Y eso no depende de quienes estén en el gobierno. Es algo más complejo. La democracia electoral es hoy la cobertura legal del estado de excepción, encubre y justifica el genocidio contra los de abajo.

Tercero Diría que la vía institucional contribuye a regenerar las cabezas de la hidra, porque siempre va de la mano de la desarticulación de nuestros espacios de autonomía. En esta etapa genocida del capitalismo debemos ser autónomos, lo más autónomos posible. Que para derrotar a la hidra supone: defendernos, hacerle daño, golpearla… y a la vez crear autonomía en nuestros espacios, impedir de las formas más diversas que nos invadan nuestros espacios. Es una lucha con dos dinámicas.

Y por último estamos nosotros, -es lo último que diría desde arriba de una Ceiba Álamo-. Creo que lo que vemos nos ha de servir como espejo. Y aquí perdónenme pero voy a hablar en primera persona. No por ego –aunque no estamos exentos de ello- sino porque es muy fácil escudarse en el “todos”: “nos” falta; tenemOS… bueno, “yo tengo” “yo me falta”. Entonces quiero decir, me pregunto ¿Cuánto tengo que aprender? ¿cuánto tengo que crecer? ¿cuánto tengo que dejar de ser lo que soy para estar en condiciones de enfrentar la hidra y de crear un mundo nuevo? Mi impresión es que todavía me falta, nos falta mucho. Y mi impresión es que nos queda por delante, y me queda por delante desafíos enormes. ¿Qué hago? Hago ejercicio para estar más fuerte, para enfrentar la hidra. Práctica de tiro, no está de más, no está de más, es importante, no se habla de esto. Pero hay una cosa que tiene que ver con la ética, con la disposición de ánimo, que es fundamental. Yo creo que los que nos consideramos rebeldes o revolucionarios, todos los día tenemos que –como el que hace un monumento en piedra o madera, que hace tallados- tenemos que tallarnos, que esculpirnos, que cincelarnos para ser mejores, todos los días. Y yo tengo que hacer eso. Tenemos que ser mejores, no más grandes. Ser mejores, no para brillar más y ser más importantes, sino para ser menos, para ser más chiquitos, ser más pequeño para algún día estar a la altura de las bases de apoyo que en la escuelita nos han enseñado que para resistir sólo es necesario dignidad, dignidad y más dignidad. Muchas gracias.

 

Concejo nº 3 – ¿asaltar las instituciones?

concejo3

Democracia es una palabra acuñada por el poder con el fin de legitimarse invocando al “pueblo”. Es el sistema que utiliza el capital para organizar la sociedad y ponerla a su servicio. Las instituciones políticas, la ley, el orden y la patria son invocados por todos los profesionales de la política desde la derecha caciquil y reaccionaria hasta la izquierda populista y la democracia es el sistema con el que quieren hacernos creer que somos libres y protagonistas de nuestros destinos.

El número 3 de la revista Concejo aborda la cuestión de las posibilidades que ofrecen las instituciones para la emancipación humana, ofreciéndonos tres perspectivas diferentes. La primera de ellas, “El cambio, las urnas y otras fábulas”, firmada por el colectivo Equilibrismos, es una reflexión sobre la imposibilidad de lo que se ha llamado el “asalto a las instituciones” como medio para el cambio y la emancipación del yugo al que nos someten el Capital y los Estados. El segundo texto, interesante aunque desde nuestro punto de vista es fruto de una gran ingenuidad, es una carta de Cristina Rojo Ruiz, un contrapunto en el que se plantean las posibilidades que pueden ofrecer las instituciones locales y municipales con el fin de “llegar al poder” para romper el poder. Finalmente, en la tercera aportación , titulada “Propuesta de debate para los movimientos sociales“, su autora, Esti Redondo, nos ofrece un punto de vista basado en su conocimiento de países y pueblos en los que gobiernan las llamadas “izquierdas”, siendo su tesis principal que cuando la izquierda llega al gobierno se produce una desmovilización de los movimientos sociales, por lo que los gobiernos de izquierda son muy útiles al capitalismo.

La revista Concejo es una publicación de Lecturas de Zamarraco

El paraíso -que merece ser- recobrado

port_thoreau_suelta

H. D. Thoreau, El paraíso -que merece ser- recobrado, Ediciones El Salmón

Los paraísos del progreso que nunca llegaron

(Reseña de Iñigo Elortegui publicada en la revista Hincapié)

Si los editores de El Salmón tienen razón y la mayoría de libros editados últimamente de Thoreau poco han contribuido a despertar el espíritu crítico en los lectores, aquí viene este librito con mayor carga de profundidad. Mucho se está publicando de Thoreau y muy bueno. Pero esta edición aboca la crítica thoreuniana a la fe ciega en el mecanicismo más draconiano que no es más que el que vivimos en nuestros días. El Paraíso – que merece ser- recuperado es la crítica que Henry David Thoreau hizo del libro de J. A. Etzler El Paraíso al calcance de todos los hombres, utopía entonces hoy realidad de un planeta plagado de máquinas eólicas, hidraúlicas y de vapor en montes, mares, campos y ciudades que acabarían con el arduo trabajo humano y que contribuirían al advenimiento de la felicidad humana. Que la utopia etzleriana no tiene nada de futuro, por cuanto es nuestro presente, resulta evidente. Y que somos al mismo tiempo los testigos de su aplastante realidad como las víctimas de su más rotundo fracaso, además de los portadores mentales, en el gen progresista que heredamos de nuestros mayores y que trasmitimos a nuestros descendientes, de perpetuar hasta el fin de su propio fin un Progreso que ya no puede progresar más porque lo ha aniquilado casi todo. Thoreau lo decía en 1845.

Los Etzler que criticara Thoreau hace 171 años abundan en nuestros días. Están en las facultades de ciencias aplicadas, planean y ordenan – ¿están estos desordenados? – los territorios en ayuntamientos o gobiernos regionales, asesoran a partidos caducos y emergentes; están hasta en las revueltas tipo 15-M. El lema “No es una crisis, es una estafa” revela el desvelo por querer solventar un mal trago ocasionado por unos cuantos estafadores que se han quedado con el dinero que debiera fluir en los flujos de antes. Jorge Reichmann  y Emilio Santiago Muiño aciertan al darle la vuelta al trucaje: “No es una estafa, es una crisis”. Es la crisis, el colpaso del propio Progreso, de la civilización nuestra. Se puede discutir la longevidad de los recursos fósiles. Menos el gisgantismo planetario del consumo energético, su degradación.  Los obispos del Progreso son los reformistas de toda ralea que Thoreau identifica:

mientras un reformador friega los cielos, otro barre la tierra.

Allende los siglos, los adventistas del Progreso apartaron de los púlpitos a los que purgaban con agua bendita a los esquivos infieles. Una especie de sorpasso – palabra ahora tan de moda – histórico y dogmático. Thoreau vaticina la debacle: nada podrá tener éxito sin la concordancia con la naturaleza. El éxito del progreso es haber convertido esta elemental máxima en un quejoso resquicio de primitivistas o primates que añoran el taparabos y comer cebollas crudas. Es un éxito mental: cada persona no ve un designio del colapso en los barrios circundados por autovías, en los pueblos cercenados por centrales atómicas, hidroeléctricas, de residuos, en las costas apostilladas por puertos industriales, en el pescado con niveles elevados de cadmio, en la carne con clembuterol.

Thoreau parece adoptar una actitud descreída de las posibilidades de la utopia que plantea Etzler: sociedades con ultrateconología que mediante participaciones en acciones permitieran crear sociedades cerradas o comunitarias para el disfrute de sus asociados con sus constituciones. Ahí tenemos en nuestra era a los monopolios tecnológicos con acciones en bolsa o constituídos en sociedades limitadas con sus respectivos estatutos constitutivos. ¿Fin de trayecto? Thoreau adelanta en este sombrío librito el abismo moral de la sola idea de un futuro así. Nosotros afrontamos el abismo físico de la posibilidad de su presente. Muy malas noticias para los utopistas.

Íñigo Elortegi